02 Graus y su entorno2018-10-04T12:23:14+00:00

Ruta 02

Graus y su entorno

«Y también aquí, hace ya años, escuchamos por primera vez las «Albadas» y hablar de la gaita aragonesa»

Plaza mayor de Graus

Atravesamos el Congosto de Olvena. Dos puentes medievales se alzan sobre el río, el Puente del Diablo y el Puente del Infierno, y encaramada en el acantilado rocoso se ve la localidad de Olvena. Tras atravesar varios túneles nos damos de golpe con la tranquilizadora vista del Pantano de Barasona y las altas montañas pirenaicas al fondo. El Turbón y el pico Cotiella forman el marco perfecto para ir acercándonos, bordeando el pantano por la A-139, hasta Graus, en la confluencia de los ríos Ésera e Isábena. Desde el punto de vista turístico todo resulta encantador. Pero no siempre es así cuando de aguas se habla en las tierras altas.
Antes de llegar a Graus se puede visitar el pueblo medieval de La Puebla de Castro y el cercano yacimiento romano de Labitolosa en el cerro Calvario. El retablo mayor de la iglesia parroquial de La Puebla de Castro es una magnífica obra del s. XV. Procede de la ermita románica de San Román, en el despoblado de Castro, lugar que ofrece una bella panorámica del congosto de Olvena. En su interior, la ermita alberga un coro que se alza sobre un alfarje de madera policromada de estilo mudéjar de los s. XIV – XV.

Nos dice José Antonio que “Graus es un lugar para detenerse, recorrerla y charlar con sus gentes”. Capital de la comarca de la Ribagorza, es conjunto histórico – artístico y en ella pueden visitarse varios museos como el Espacio Pirineos, Casa Paco, dedicado a las fiestas y tradiciones populares, la casa natal de Joaquín Costa, y el Museo de los Iconos. Este museo se encuentra en el Santuario de la Virgen de la Peña, encaramado en un risco. Su origen se remonta al siglo XIII si bien es en el s. XVI cuando adquiere su forma actual. Llegados aquí, si queremos tener una visión del conjunto que forman los valles del Ésera e Isábena y el Pirineo hay que asomarse al mirador de la Peña del Morral.

La carretera, que aquí toma el nombre de calle Joaquín Costa, atraviesa Graus. A la entrada de la ciudad, a la derecha, nos recibe el Puente de Abajo sobre el Ésera, del s. XVI. Llegamos hasta la rotonda central donde se levanta el monumento a Costa y tomamos la calle Barranco hasta el Portal de Linés, una de las viejas puertas de acceso que tuvo Graus. Callejeamos hasta dar con la Plaza Mayor, una de las más bellas de Aragón.

De vuelta a la rotonda tomamos la A-1605 para seguir nuestro recorrido siguiendo el curso del Isábena. Pronto alcanzamos la localidad de Capella donde nos espera un magnífico puente medieval, que podemos cruzar a pie y asomarnos a las aguas del río desde lo alto de su arco central. Al fondo, el Turbón, “ese dios de piedra que en cada recodo del camino te vendrá a saludar con la misma sobriedad que lo hacen las gentes de por aquí”. Al otro lado del puente, un camino señalizado invita a los más atrevidos a alcanzar la ermita rupestre de San Martín bajo el Tozal del Soldau, donde disfrutar una vez más de las espectaculares vistas de la confluencia del Ésera con el Isábena.

Galería fotográfica

Destacamos

Plaza de Mayor Graus

Rodeada de soportales, esta plaza es una de las más bellas de Aragón. En los umbrales que forman sus arcos de medio punto, ojivales y dinteles se instalaban los comerciantes que se acercaban a participar en los mercados. La Plaza Mayor fue realizada en el s. XVI y en ella se concentran casas de estilo renacentista y neoclásico con fachadas ricamente pintadas. El Ayuntamiento, la Casa Heredia (actual sede de la Comarca), la Casa Bardaxi, la Casa del Baron, la Casa Capucho y la Casa Loscertales son los edificios más representativos.

Puente de Capella

El denominado puente románico de Capella, fechado en los s. XIII y XIV, es considerado uno de los más importantes de La Ribagorza. Está construido en sillar y su estructura la componen siete arcos, con tajamares intercalados, alcanzando gran altura en su centro.