04 Obarra, Bonansa y Alaón2018-10-03T21:40:14+00:00

Ruta 04

De Obarra a Alaón
Camino de Bonansa

«Si eres capaz en el silencio de su entorno, de escuchar el aire detenido del tiempo… posiblemente serás feliz por unas décimas de segundo”»

Monasterios de Obarra y Alaón

Tras atravesar La Puebla de Roda seguimos los pasos de Labordeta en dirección Bonansa: “La carretera y el río vuelven a entrecruzarse. A nuestra izquierda el Morrón de Güel y el Chordal… Serraduy y Beranuy quedan en la margen izquierda del río mientras al fondo, hacia el norte, un enorme paredón nos anuncia el congosto y el desfiladero…”. Serraduy es una pequeña localidad a la que se accede por un puente medieval de tres arcadas que conduce directamente a la iglesia. A escasos kilómetros Beranuy, lugar que forman dos barrios separados por el Isábena y unidos por otro puente románico de doble arcada. A la derecha dejamos Calvera y la vista que regala la torre del castillo conocido como Casa Castell.

Poco antes de llegar al Monasterio de Obarra, a la izquierda de la A-1605 una carretera arranca con destino al Balneario de Vilas del Turbón. Otra de las muchas posibilidades que nuestro viaje ofrece.

Llegamos al congosto de Obarra, un paisaje modelado por las aguas del Isábena. Es aquí, a los pies de la sierra de Sis, donde disfrutamos de uno de los ejemplos más completos de románico lombardo, el Monasterio de Santa María de Obarra, cuyo “interior de la iglesia resulta asombrosamente bello”.

Atravesamos las curvas y túneles del llamado estrecho de la Croqueta. La carretera inicia la ascensión a través de un pequeño puerto que desemboca en Bonansa. Atrás queda el Isábena, que durante tantos kilómetros nos ha guiado. Al llegar “las enormes estructuras que forman las casas te asombran”. Construcciones que albergaron enormes masas de ganado caballar, que fue la principal riqueza de estas zonas. Labordeta hace aquí un alto en el camino para hablar con la gente del lugar de la economía, los pasos fronterizos, el contrabando, la emigración y el hambre. Hablan de la escuela rural, de la organización de las comarcas, de fiestas, dances y vestidos. De la rica gastronomía del territorio como los crispillos o el frechinat. Hablan del turismo, o de su ausencia.

Salimos de Bonansa dirección Pont de Suert y tras ascender un rato la carretera desciende hacia el Baliera, río que nace en la vertiente sur de la Maladeta y desemboca en el Noguera Ribagorzana. Al fondo del valle el castillo medieval de Castarnés. Aquí los “límites entre Aragón y Cataluña serán confusos y la carretera se irá entrecruzando por las distintas lindes”. José Antonio se sorprende del escaso caudal que ha sido conducido por canales interiores para su aprovechamiento en centrales eléctricas.

Alcanzamos Pont de Suert, en la parte catalana, y de nuevo hacia el sur por la N-230, la carretera bordea el pantano de Escales hasta llegar a la pequeña localidad de Sopeira, municipio en el que se encuentra la iglesia del monasterio románico de Nuestra Señora de Alaón, a orillas del Noguera Ribagorzana, en el fondo del valle bajo la sombra de grandes roquedales. Es en este punto donde se represan las aguas de Escales.

Galería fotográfica

Destacamos

Iglesia de Santa Eulalia de Beranuy

Construcción de origen románico. Las reformas posteriores del s. XVI configuran su aspecto actual. Destaca en el conjunto su torre románica, posiblemente de finales del s. XI. De planta cuadrada y esquinas reforzadas, se abren en cada uno de sus lienzos grandes ventanas para campanas y en el piso superior un ventanal geminado.

Mirador del Isábena

En el alto de Bonansa, prácticamente al borde de la carretera que recorremos, parte un sendero adaptado. Un itinerario de unos 500 metros que termina en un mirador sobre el valle alto del Isábena.

Conjunto monástico Obarra

Su origen se remonta a principios del s. XI, cuando los maestros lombardos comenzaron la construcción de la iglesia. Conserva tres edificios: La basílica de Santa María, la ermita de San Pablo y los restos del antiguo palacio abacial. En el centro del conjunto la iglesia. Consta de tres naves paralelas, siendo la central más alta y más ancha, rematadas por ábsides semicirculares. En la decoración exterior el original el friso de rombos por encima de la galería de arcos ciegos delatan quizás la presencia árabe en la construcción.

Monasterio de Nuestra Señora de Alaón

Del antiguo conjunto monástico tan solo queda la iglesia y restos del claustro. La iglesia consta de tres naves cubiertas con bóvedas de cañón, rematadas con ábsides semicirculares. La decoración exterior encontramos una franja de arcos ciegos bajo un friso ajedrezado, que se repite en la puerta principal, un arco de medio punto con arquivoltas y un crismón trinitario encima de la clave. En el presbítero el mármol del pavimento dibuja una alegoría de panes y peces.